Reclamaciones por el accidente en la mina de Cerredo
Las familias de cuatro de los cinco mineros fallecidos en la explosión de la mina de Cerredo, ubicada en Degaña, han presentado una reclamación al Principado de Asturias por un total de 1.074.130,39 euros. Este monto, que corresponde a la responsabilidad patrimonial, podría aumentar a medida que avancen los procedimientos administrativos, según ha informado el diario La Nueva España.
Contexto del accidente
El trágico accidente ocurrió el 31 de marzo de 2025 y resultó en la muerte de cinco trabajadores leoneses. Las reclamaciones, gestionadas por la abogada Beatriz Llamas, alegan que la administración no ejerció un control adecuado sobre las actividades mineras, permitiendo la extracción de carbón sin autorización que culminó en la tragedia.
Informe de la Comisión de Seguridad Minera
El informe del Servicio de Minas del Principado, presentado en marzo, concluyó que las operaciones en la antigua mina de Zarréu eran ilegales, pues no contaban con la debida autorización ni cumplían con las condiciones de seguridad necesarias. La explosión, atribuida a la acumulación de metano, se produjo en un entorno de trabajo que carecía de ventilación adecuada, generando condiciones peligrosas.
Detalles de las reclamaciones
La cantidad solicitada por las familias es provisional y está sujeta a revisión. Cada reclamación se basa en las circunstancias personales y económicas de los mineros fallecidos, que incluyen a Jorge Carro André, Rubén José Souto Robla, Amadeo Augusto Bernabé Castelao y David Álvarez Núñez. Los informes destacan que Carro André dejaba una pareja y un hijo menor, mientras que Souto Robla también convivía con su pareja. Por su parte, Bernabé Castelao estaba casado sin hijos, y Álvarez Núñez, de 33 años al momento de su muerte, no tenía cónyuge ni descendencia.
Impacto del accidente
La explosión que causó estas reclamaciones ocurrió a las 9:40 horas de la mañana en la tercera planta de la mina. El suceso resultó en la muerte de cinco trabajadores y dejó a otros cuatro heridos. Las primeras investigaciones apuntaron a una bolsa de grisú como posible causa del accidente, pero posteriormente se confirmó que la explosión fue provocada por metano en un contexto de extracción clandestina.
El caso sigue siendo objeto de investigación judicial, y las conclusiones de la Comisión de Seguridad Minera podrían influir en las decisiones sobre la responsabilidad patrimonial del Principado.



