Estabilidad en la producción del botillo
La campaña 2025-2026 del botillo del Bierzo se acerca a su fin con cifras que reflejan una estabilidad en el sector. Aunque la campaña no concluirá oficialmente hasta el 30 de septiembre, la Indicación Geográfica Protegida (IGP) prevé cerrar con aproximadamente 267.000 kilos certificados y más de 233.000 unidades, cifras que son comparables a las del año anterior.
Consumo estacional y aumento en agosto
Según Pablo Linares, director gerente de Alimentos de Calidad del Bierzo, la campaña actual muestra una variación mínima respecto a la misma época del año pasado, lo que sugiere que los resultados finales serán similares. El consumo de botillo presenta una notable estacionalidad, con un incremento significativo durante los meses de invierno. Sin embargo, agosto es también un mes importante debido al regreso de muchos bercianos que residen en otras ciudades como Valencia, Barcelona o Bilbao, lo que contribuye a un aumento en las ventas, aunque no alcanza los picos invernales.
Desafíos en la internacionalización
A pesar de la estabilidad en la producción, la internacionalización del botillo sigue siendo un reto. Según Linares, las exportaciones son todavía «anecdóticas» debido a la fuerte conexión del producto con la gastronomía local. La falta de conocimiento entre los consumidores sobre qué es el botillo y cómo se consume dificulta su presencia en mercados externos.
Evolución de la producción y objetivos futuros
La IGP Botillo del Bierzo ha estado reconocida desde el año 2000. En sus inicios, la producción certificada era inferior a 200.000 kilos, pero entre 2015 y 2019 se superó la barrera de los 300.000 kilos. Aunque la pandemia provocó un importante descenso en los niveles de producción, el sector ha ido recuperándose, alcanzando cerca de 253.000 kilos en 2024 y superando los 267.000 en la campaña anterior. Linares expresa su intención de volver a los niveles máximos de producción en un futuro cercano.
Objetivos gastronómicos en el Bierzo
Más allá de la producción, la IGP busca incrementar la presencia del botillo en la restauración del Bierzo durante todo el año. Linares señala que uno de los objetivos es que el botillo se convierta en un símbolo gastronómico en la región, similar a la paella en Valencia, que está disponible en casi todos los restaurantes durante todo el año. Aunque algunos establecimientos ya ofrecen botillo todo el año, siguen siendo pocos en comparación con el total de restaurantes.



