Celebración del Día del Bierzo en Ponferrada
El 8 de septiembre, Ponferrada y toda la comarca del Bierzo celebraron el Día de la Virgen de la Encina, en un evento que destacó por su carácter tradicional y comunitario. Este año, el protagonismo recayó en el Ayuntamiento de Borrenes, que organizó una ofrenda en honor a la patrona. Tras un acto institucional en el salón de actos de la localidad, encabezado por el alcalde Marco Morala, una comitiva de autoridades y vecinos se dirigió a la basílica para participar en la procesión.
Discurso del alcalde de Borrenes
El alcalde de Borrenes, Eduardo Prada, ofreció un emotivo discurso sin notas ante una congregación de más de mil personas que asistieron a la misa central. En su intervención, Prada realizó cuatro peticiones a la Virgen de la Encina. En primer lugar, solicitó que se brinde más atención a los mayores, quienes han contribuido significativamente a la sociedad y merecen sentirse apoyados y acompañados.
En segundo lugar, el alcalde pidió por los niños, destacando la baja natalidad en España y su impacto negativo en el medio rural, afirmando que «un país sin niños es un país sin futuro». Su tercer ruego se centró en la situación de los jóvenes, quienes enfrentan dificultades para encontrar empleo y alcanzar la independencia económica. Finalmente, Prada abogó por la paz mundial, considerando los numerosos conflictos bélicos que afectan a familias y países enteros.
Novedades en la ofrenda
Este año, la ofrenda tuvo una particularidad: por primera vez, las mujeres de Borrenes compartieron el protagonismo con los hombres en la procesión. Laura, una de las representantes, destacó la importancia del acto, que combina devoción y alegría, y expresó el deseo de salud y bienestar para toda la comarca.
La misa y el mensaje del vicario general
La misa central fue presidida por Francisco Javier Gay Alcain, vicario general y administrador de la Diócesis de Astorga, quien enfatizó la necesidad de mantener la fe en la sociedad actual. Durante su homilía, mencionó el «peligro de una sociedad sin Dios» y subrayó que «María, La Encina, es el faro que nos ilumina». Gay Alcain también instó a trabajar en la defensa del Bierzo y resaltó la importancia de la estabilidad familiar como base para una comunidad fuerte.
La celebración del Día del Bierzo no solo fue un espacio de devoción, sino también una plataforma para visibilizar las necesidades y retos que enfrenta la comunidad, desde el cuidado de los mayores hasta la búsqueda de un futuro para los jóvenes.



