Gran afluencia en el Palacio de Exposiciones
El esperado día del eclipse ha reunido a una multitud en el Palacio de Exposiciones de León, que desde temprano ha sido el centro de atención para personas de diferentes edades y lugares. El evento ha ofrecido una variedad de talleres y actividades relacionadas con la astronomía, creando un ambiente de aprendizaje y convivencia.
Taller de cámaras oscuras como alternativa segura
Uno de los talleres más destacados ha sido el de creación de cámaras oscuras, una opción segura para observar el eclipse sin necesidad de gafas homologadas. Juan Ángel Vaquerizo, educador a cargo de la actividad, explica el proceso: «Se hace un orificio en una caja de cartón para que entre la luz del sol». Este método permite que los asistentes vean la proyección de la imagen solar de manera segura, evitando la exposición directa a la luz solar.
El taller ha sido bien recibido, especialmente por aquellos que no lograron obtener gafas adecuadas. «Es un remedio casero que permite disfrutar sin peligro», menciona Vaquerizo, destacando que solo es necesario utilizar una caja reciclada y algunos materiales simples como papel de aluminio.
Emoción generalizada entre los participantes
La afluencia de público ha superado las expectativas de los organizadores, quienes inicialmente planeaban un evento más limitado. «No nos imaginábamos que vendría tanta gente, lo cual es maravilloso, pero también un poco abrumador», comenta Vaquerizo. La emoción era palpable entre los asistentes, incluidos niños y adultos, quienes disfrutaban de la experiencia. Laura Rosino, una de las participantes, describe la actividad como «rudimentaria pero segura e interesante para los niños».
Carmen Vaesa, proveniente de La Palma, también ha expresado entusiasmo por el ambiente del evento, señalando que «es muy agradable y hay mucha información». La jornada ha sido una oportunidad única para observar el eclipse en un ambiente festivo y educativo.
Un evento que marca la historia de León
La organización del evento ha sido un éxito rotundo, atrayendo a miles de personas al Palacio de Exposiciones. Con múltiples talleres y actividades, el lugar se ha convertido en un punto de encuentro para la divulgación científica y la celebración de un fenómeno astronómico que ha emocionado a la comunidad.



