Acusaciones de falta de dignidad
Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso, ha denunciado este jueves que el Gobierno español está comprometiendo su dignidad ante la crisis migratoria en Ceuta. Durante una sesión extraordinaria del Congreso, Rufián aseguró que es insostenible afirmar que Marruecos no tiene ningún papel en la masiva llegada de alrededor de 80.000 migrantes a la ciudad autónoma a finales de julio.
Responsabilidad de Marruecos
Rufián acusó al país vecino de haber facilitado la llegada de estas personas con la intención de desestabilizar al Gobierno español. En este sentido, vinculó esta acción con el apoyo que reciben Marruecos por parte de gobiernos de Estados Unidos e Israel. El portavoz de ERC cuestionó la justificación del Ejecutivo, destacando las imágenes de grupos de personas llegando a la frontera mientras la policía marroquí permanecía inactiva.
Críticas a la gestión gubernamental
El dirigente republicano planteó dos hipótesis sobre la postura del Gobierno respecto a Marruecos: la primera, que el país alauí posea información privilegiada; y la segunda, que se haya planteado una «guerra que no pueden ganar». Rufián subrayó que la situación actual representa un ataque a España, utilizando a las personas como «carne de cañón».
Paralelismos históricos
Además, Rufián comparó la actuación del Ejecutivo con la gestión del Gobierno de José María Aznar tras los atentados del 11 de marzo de 2004, sugiriendo que la actual respuesta es igualmente inadecuada. «Lo de ahora no se sostiene», afirmó, criticando la falta de acción del Gobierno español durante la crisis.
Propuestas para la inmigración
En su intervención, Rufián abogó por una política de «orden, inclusión e integración» frente al reto migratorio, instando a que se eviten tanto la criminalización de los migrantes como la negación de la situación. Reclamó la recuperación de vías legales de entrada a Europa y criticó la idea de reforzar las fronteras como una solución viable.
Atención a los migrantes en Ceuta
El portavoz de ERC también hizo un llamado a atender de manera urgente a los migrantes que se encuentran en Ceuta, pidiendo que sean devueltos «con dignidad». Según él, la inmigración y la crisis de vivienda son desafíos que deben abordar las fuerzas progresistas.
Por último, Rufián no dudó en calificar al rey de Marruecos, Mohamed VI, de «asesino», equiparándolo con el «genocida» israelí Benjamin Netanyahu, en un intento de enfatizar su crítica a la política exterior del Gobierno español.



