La huella del incendio sigue presente
Transcurrido un año desde el devastador incendio que afectó a Las Médulas, Patrimonio de la Humanidad, los recuerdos del siniestro permanecen vivos en la comunidad local. Las cicatrices que dejó el fuego son visibles en el paisaje y en los habitantes que presenciaron cómo ardía este emblemático lugar de El Bierzo. Recientemente, un nuevo incendio en la región reavivó el temor entre los vecinos, como indicó el alcalde de Carucedo, Alfonso Fernández: «Pasamos mucho miedo con el incendio del jueves porque los incendios vuelven y no hay quien los pare». Este fuego se originó el 9 de agosto de 2025 en Yeres, dentro del municipio de Puente de Domingo Flórez, y se propagó rápidamente hacia Las Médulas, transformando el entorno natural.
Impacto en el turismo y la economía local
A pesar de que la recuperación del turismo está en marcha, el proceso avanza lentamente. Las cifras de visitantes todavía no alcanzan los niveles anteriores al incendio, y algunos negocios locales han cerrado debido al impacto. El alcalde Fernández menciona que al menos un par de establecimientos han tenido que cesar su actividad. Sin embargo, Las Médulas aún recibe turistas, como un grupo de sesenta personas de Córdoba que se mostraron entusiasmados por visitar el lugar, aunque muchos desconocían lo ocurrido hace un año. Una visitante del País Vasco expresó su sorpresa al ver las áreas quemadas y cuestionó la falta de medidas de protección para un sitio de tal relevancia.
Desafíos en la recuperación y la gestión del territorio
El alcalde Fernández destacó que, aunque han llegado algunas ayudas, no se ha cumplido con todas las promesas. Se están realizando trabajos en el Mirador de Orellán y el Aula Arqueológica, con una inversión prevista de 3,1 millones de euros. Sin embargo, una de las mayores preocupaciones es la limpieza de las fincas privadas, ya que los ayuntamientos tienen dificultades para intervenir en estos terrenos, lo que complica la prevención de futuros incendios.
Opiniones de la comunidad local
Desde la Asociación de Vecinos de Las Médulas, la perspectiva es aún más negativa. Su presidente, Gabino Oviedo, afirmó que «no veo mejoría y no veo que las administraciones colaboren activamente en resolver los problemas endémicos de la población». Oviedo también subrayó la drástica reducción de visitantes desde el incendio, lo que se debe a los daños en el entorno natural, que tardará en recuperarse.
Además, lamentó la pérdida irreversible de árboles centenarios que eran parte esencial del paisaje y la identidad de Las Médulas. A pesar de la adversidad, Oviedo mantiene la esperanza de que se atiendan las necesidades de la población y se proteja adecuadamente el patrimonio.
Perspectivas futuras y eventos próximos
Fina Gómez, propietaria de un negocio en la zona, ha estado reclamando una mayor atención a Las Médulas y ha notado una clara disminución en el número de visitantes. Aun así, espera un repunte de la ocupación la próxima semana debido a un eclipse programado para el 12 de agosto, que podría traer nuevos visitantes y algo de actividad económica, aunque sea temporal.
El alcalde Fernández continúa preocupado por la posibilidad de nuevos incendios y considera que, a pesar de estar el monte en buen estado, es necesario implementar barreras y medidas de seguridad para proteger a las comunidades cercanas.
Un año después del incendio, Las Médulas siguen adelante con su historia, marcada por la resistencia de sus habitantes y la lucha por la recuperación de un paisaje que, aunque transformado, sigue siendo un símbolo de identidad para la región.



