Controversia en torno al festival musical
El Iberia Eclipse Festival 2026 se encuentra en el centro de la polémica a solo días de su celebración. La controversia se intensificó luego de que el Ayuntamiento de Vinuesa, en Soria, decidiera no autorizar el evento, alegando insuficientes garantías en términos de seguridad y protección ambiental. Este revés llevó a los organizadores a anunciar su traslado a la comarca leonesa de Babia, lo que ha generado nuevas críticas.
Detalles del nuevo emplazamiento
Los promotores informaron que el festival, programado del 10 al 15 de agosto para coincidir con el eclipse solar total de 2026, se llevará a cabo en Cabrillanes, en las montañas de León. En su comunicado, explicaron que, a pesar de la pérdida del lugar original, decidieron continuar con el proyecto, que integrará música, arte y una ceremonia en el contexto del eclipse.
La organización, respaldada por siete colectivos internacionales que se especializan en eventos relacionados con eclipses y experiencias culturales, ha presentado su propuesta al Ayuntamiento de Cabrillanes, que está evaluando la documentación necesaria para el uso de terrenos municipales y propiedades privadas.
Preocupaciones ambientales
El alcalde de Cabrillanes, Emilio Martínez, indicó que se tomará una decisión tras recibir los informes técnicos pertinentes. «Lo primero es el bienestar de nuestros vecinos y garantizar que no se dañe el medio ambiente», afirmó, subrayando que el municipio se encuentra en una zona con diversas figuras de protección ambiental.
La expectativa de asistencia al festival es de entre 1.500 y 2.000 personas, una cifra significativamente menor a la inicialmente prevista en el primer emplazamiento junto al embalse de la Cuerda del Pozo.
Falta de autorizaciones y oposición sindical
Por su parte, la Subdelegación del Gobierno en León ha señalado que no ha recibido solicitud oficial para la celebración del evento, el cual debe contar con las autorizaciones administrativas requeridas. La posibilidad de realizar el festival en Babia ha suscitado un comunicado enérgico de la Confederación General del Trabajo (CGT), que exige la cancelación del evento.
El sindicato, que ha estado monitoreando el desarrollo del proyecto, destaca que el primer emplazamiento fue desechado debido a informes negativos de diversas administraciones. En su comunicado, CGT advierte que la localidad de Las Murias, donde se planea llevar a cabo el festival, forma parte de la Reserva de la Biosfera Babia-Luna y está en gran parte incluida en áreas protegidas de la Red Natura 2000.
Riesgos y falta de información
Entre las objeciones planteadas por el sindicato se encuentra el potencial riesgo de incendios forestales durante el verano. CGT critica que, en medio de una campaña de incendios, se permita un evento que atraerá a miles de personas a un entorno natural vulnerable. Además, cuestionan la rapidez del traslado del festival y la escasa información pública sobre la nueva ubicación y las medidas de prevención que se implementarán.
En consecuencia, la CGT solicita al Ayuntamiento de Cabrillanes que anule la celebración del festival y exige mayor transparencia en el proceso de otorgamiento de permisos para eventos de esta magnitud, instando a que se proporcione información suficiente para que la comunidad pueda presentar sus alegaciones.
A medida que se acerca la fecha de inicio del festival, la autorización definitiva sigue pendiente, sumando así un nuevo capítulo en la controversia que rodea a este evento tras su rechazo en su ubicación original en Soria.



