Denuncia de la organización agraria
Asaja, la organización profesional agraria, ha expresado su preocupación por lo que califica como una «campaña de vendimia difícil», señalando que los compradores están generando una «psicosis» en el sector vitivinícola con el propósito de devaluar los precios de la uva. Esta situación, según Asaja, se presenta sin distinción de zonas o calidades, lo que no refleja la realidad del mercado actual.
Defensa de precios justos
La organización agraria ha solicitado un precio «digno» para la uva, especialmente para aquella de calidad producida en la comunidad autónoma, donde el 95% de la superficie vitivinícola está bajo denominaciones y sellos de calidad. Asaja ha resaltado que la uva certificada requiere a los viticultores cumplir con estrictos estándares de producción y certificación, lo que conlleva mayores costos que deben ser reflejados en el precio de venta. Por lo tanto, la organización sostiene que no hay justificación para aplicar reducciones de precios como si se tratara de vino a granel.
Exigencias sobre la Ley de la Cadena Alimentaria
Ante esta situación, Asaja reclama el cumplimiento riguroso de la Ley de la Cadena Alimentaria. En particular, la organización destaca tres puntos esenciales: la prohibición de la venta a pérdidas, la necesidad de que todas las transacciones estén respaldadas por contratos, y el pago de la uva en un plazo de treinta días. Según Asaja, cualquier incumplimiento de estos aspectos constituye una violación legal que debe ser sancionada por las autoridades competentes. La organización ha lamentado que aún existan casos de uva no pagada de la campaña anterior.
Solicitudes a la administración
Asaja ha instado al equipo de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental a que implemente medidas inmediatas para supervisar la campaña de compraventa de uva, así como a establecer controles para asegurar el cumplimiento de la ley y proteger a los agricultores de posibles abusos.
Apoyo a las bodegas y responsabilidad compartida
La organización también ha recordado que las bodegas reciben fondos significativos provenientes de la PAC para promocionar el vino y expandir sus mercados, una iniciativa que Asaja respalda. No obstante, ha enfatizado que los agricultores han actuado con responsabilidad y han hecho sacrificios, pidiendo a las bodegas que actúen de manera similar y paguen un precio justo por la uva, ya que su sostenibilidad también depende de la colaboración con los viticultores.
Importancia del equilibrio en el sector
Asaja ha resaltado que la rentabilidad de las bodegas debe encontrarse en las ventas de vino y no en la reducción de precios de la uva. La calidad de esta uva es fundamental para la elaboración de vinos excepcionales, y el futuro de las denominaciones de origen depende de un equilibrio justo entre viticultores y bodegas.



