Impacto ambiental de la construcción de la Variante de Pajares
La construcción de la Variante ferroviaria de Pajares ha dejado un legado de preocupaciones medioambientales en las comarcas afectadas, especialmente en lo que respecta a la contaminación de acuíferos. Los habitantes de la zona siguen enfrentándose a escasez de agua debido al trasvase constante desde la montaña leonesa a Asturias, una situación que se ha agravado por la premura en el inicio de las obras, impulsadas por intereses electorales.
Residuos sin reciclar y su impacto
Aparte de los problemas con el suministro de agua, los residentes también han manifestado su preocupación por la falta de reciclaje de los millones de toneladas de estériles y otros residuos generados durante la construcción. Mientras que a los ciudadanos se les exige un esfuerzo diario por reciclar en sus hogares, las obras de gran envergadura, como la Variante, no han aplicado los mismos principios. Esto ha resultado en el entierro de diversos materiales en múltiples localizaciones, incluyendo potencialmente materiales peligrosos.
Consecuencias visibles y exigencias de cambio
Una de las imágenes más representativas del daño ocasionado por la construcción es el cauce del río Bernesga, donde se han dejado caer dovelas de los túneles, evidenciando la falta de atención a la gestión de residuos. Este tipo de situaciones resaltan la necesidad de establecer estándares más altos en la supervisión de obras públicas, con el fin de mitigar sus efectos negativos en el medio ambiente. La Variante de Pajares ha sido objeto de críticas no solo por sus impactos en el agua, sino también por su deficiente manejo de los residuos durante más de dos décadas de trabajo.



