Malestar entre los profesionales
Los agentes medioambientales de las comarcas del Bierzo, Laciana y Cabrera han expresado su descontento por las precarias condiciones laborales que enfrentan y han anunciado su intención de no realizar guardias a partir del próximo 12 de octubre. Este viernes, se concentraron frente a la delegación de la Junta en Ponferrada para hacer público su malestar.
Problemas de organización y seguridad
Durante la protesta, los agentes denunciaron la falta de recursos y de una planificación adecuada que les obliga a trabajar durante largas horas consecutivas. Esto, según ellos, les impide tomar decisiones seguras que afectan tanto a la población como a los propios trabajadores. Iñaki López, un agente de medio ambiente de la zona de Truchas, enfatizó que «después de 20 o 24 horas trabajando, no podemos tomar decisiones que afectan a la seguridad», advirtiendo sobre los riesgos que implica regresar a casa tras turnos extensos.
Demandas de mejora en la planificación
Los profesionales solicitaron la implementación de un calendario anual de guardias, ya que actualmente estas se programan con poca antelación, a veces incluso el mismo día. Además, señalaron que en muchas ocasiones un solo agente se ve obligado a cubrir dos comarcas, lo que complica aún más su labor. «Necesitamos una planificación estable», reclamó Jesús Martínez, agente de la comarca de Villafranca del Bierzo.
Reformas en la política forestal
Otro de los puntos destacados en la concentración fue la necesidad de una nueva política forestal que contemple cambios en las estrategias de prevención. Según los agentes, a pesar de lo sucedido el año pasado, la Junta de Castilla y León no ha tomado medidas significativas. «Llevamos 40 años con la misma política forestal, tirando el dinero podando pinos que han ardido todos», criticó Martínez, quien instó a que se incluya a los profesionales en el desarrollo de nuevas estrategias, dado su conocimiento del medio.
Protestas extendidas
Los agentes medioambientales del Bierzo esperan que su amenaza de no realizar guardias se extienda al resto de la comunidad autónoma, donde otros compañeros enfrentan las mismas problemáticas. «Vamos a trabajar de forma voluntaria, pero nos hemos cansado», concluyó Martínez, reafirmando su exigencia de cambios necesarios para garantizar la seguridad y eficacia en su trabajo.



